
Hoy recibí un mensaje muy lindo. El mismo contaba que una mujer iba con su bebé caminando muy tranquilamente cuando de repente oyó una voz que venía desde el interior de una cueva. La voz decía:"Entra, hay muchas cosas que tu puedes tomar y llevarte, pero no olvides lo más importante".
La mujer entró, dejo a su bebé a un lado y tomó todo lo que pudo, a punto tal que ya no tenía más lugar, ni en sus bolsillos ni en sus manos. Una vez logrado su objetivo, salió de la cueva apresuradamente y ésta se cerró. Fue en aquel momento que la mujer recordó que había dejado a su hijo atrapado en dicho lugar.
La moraleja es la siguiente: "Vive cada instante de tu vida a pleno, aprovechando las oportunidades que ésta te brinda, pero sin olvidar lo principal: el Amor, la Familia, los Amigos, la Sencillez, la bondad, la Inocencia..."
Hoy en día, especialmente, el hombre se destruye a si mismo en su afán de crecer económicamente y ser reconocido en la sociedad como capitalista. Pocos son los que pretenden crecer como seres humanos, espiritualmente y moralmente hablando. Por ello el hombre vive atareado, enloquecido por ganar más dinero y sufre las consecuencias de ésto: stress, depresión, fobias, ansiedad...Su estima comienza a disminuir por luchar contra molinos de viento, por no llegar fácilmente a la cima o por no poder mantenerse en ella íntegramente.
"Vivamos la cantidad de años que nos queden recordando lo principal.Lo material va y viene y en todo caso es algo que no nos llevaremos de esta vida. No dejemos que la desesperación, la culpa, la tristeza... nos invadan. No desperdiciemos la vida ni intentemos abrir viejas heridas. Sus cicatrices nos recordarán lo que no debemos dejar en la oscuridad de la cueva".


No hay comentarios:
Publicar un comentario